Hace unos meses, en uno de los primeros mails que escribí, comenté que en el futuro me gustaría tener mi propia empresa, o incluso varias.

Al día siguiente de enviar el mail, un compi me dijo:

“¿Te puedo dar un consejo? No hables de empresas en España, no le gusta ese término a las personas.”

Me lo dijo desde la buena voluntad.

Y desde la visión de alguien que es de aquí y conoce mejor la cultura.

Y lo entiendo.

Lo he vivido, a veces cuando hablo sobre emprendimiento aquí, me miran con cierta inocencia.

Como pensando: “bueno, eso aquí no va”.

Mi visión sobre el emprendimiento ha ido cambiando con los años.

Al principio era más energética.

Me imaginaba metiendo un montón de horas, siendo líder de una empresa con muchos empleados y  recibiendo reconocimiento por ello.

Ahora, digamos que es una visión «más tranquila» y probablemente más difícil de alcanzar que la de aquellos primeros años, cuando terminé la universidad y comenzó mi obsesión por emprender.

Esa energía inicial la he ido canalizando con el tiempo.

El camino no ha ido como esperaba (ya a mis 34 se suponía que tendría mi empresa cuando pensaba en ello en mis 20).

Quería emprender, pero no sabía en qué

No quería algo sobre mi carrera. Soy ingeniero en Telecomunicaciones y Electrónica, la elegí porque era «una buena carrera» pero no me gustaba, llegué a hacerle bastante rechazo.

No podía aprovechar mi mayor ventaja del momento, o más bien no quería esa ventaja porque no creía me fuera a hacer feliz, no era solo emprender por emprender, quería disfrutar el proceso.

Lo que me impulsaba en ese entonces era el concepto de “tener lo mío”, pero no sabía cómo llegar a ese punto.

Cuándo no he sabido hacia dónde ir, probar constantemente y adaptarme es lo que más me ha funcionado.

Le añadimos una emigración de por medio, el Covid, buscar un trabajo que me diera cierta estabilidad, enamorarme, tener un hijo y llegamos al punto actual.

Por el camino 4 mini emprendimientos que he dejado por decisión propia o por factores externos. (A ver, digo minis porque tampoco he abierto empresas, son cosas como esto de la app, pero que me han enseñado mucho) 

A nivel de habilidades y mentalidad no me puedo quejar, todo lo que he decidido aprender, pensando en tener mi emprendimiento, me ha hecho adquirir una serie de conocimientos que son útiles para cualquier negocio.

A día de hoy, el objetivo de emprender no ha cambiado, pero hay algo que sí lo ha hecho.

Ya no es emprender porque sí.

Ahora hay un pequeño al que le quiero dar una vida acompañada de sus padres y una madre a la que quiero jubilar. 

¿Esto qué significa en la práctica?

Significa ganar el suficiente dinero para vivir cómodo con mi mujer y mi hijo (y quizá hijos en el futuro) y poder pagarle la jubilación a mi madre.

¿Por qué se la quiero pagar? 

Básicamente porque no tiene jubilación. Es lo que hay cuando emigras sola con 60 años de edad a otro país (Estados Unidos). Se reinicia para todos, tengas la edad que tengas y seas quien seas.

Cuando lo pienso, me imagino poder pagarle el alquiler, sus comodidades y que no tenga que pensar en trabajar nuevamente.

Que solo disfrute lo que le queda de vida cerca de su hijo y su nieto. Ya se ha esforzado toda la vida por mí.

Ahora me toca a mí.

Suena utópico, ¿no?

Imagínate aquí en España. Ya no es solo hablar de emprendimiento,  es emprender para llegar a ese punto

Todavía no tengo el “cómo”.

Pero no me preocupa tanto. Porque sé que lo voy a descubrir en el camino.

Eso sí, ahora el “cómo” es más exigente. Tiene que dar dinero y tiene que dar tiempo.

Las dos cosas.

Y eso me ha llevado a tomar una decisión importante:

Reiniciar.

Otra vez.

Dejar de lado el camino actual.

La SBK APP me ha enseñado mucho. He aprendido cosas nuevas que seguro me servirán en el siguiente paso.

Creo que tiene potencial. Incluso de monetizar bastante bien.

Pero es un camino más lento. Y probablemente necesite más recursos o más gente.

Y no es el camino que me acerca a lo que quiero. Me da pena, porque sé lo útil que puede llegar a ser. Pero no me lleva a donde quiero llegar.

Así que he decidido dejar la app SBK.

Y empezar una nuevo derrotero. Todavía no tengo claro cómo lo voy a hacer. Por ahora, voy a parar un poco y poner mi energía en el emprendimiento de mi mujer.

Es ginecóloga.

Empezamos en una ciudad nueva. Así que voy a poner mis conocimientos al servicio de su consulta.

Oye… quién sabe. Igual lo siguiente que haga va por ahí.

Algo para médicos.

No te miento si te digo que ya me ronda la cabeza.

Pero ahora mismo necesito parar unas semanas. Por ahora, escribiré una vez al mes.

Contando lo que voy haciendo en este camino.

Si tú estabas aquí solo por la app, lo entiendo. Te puedes dar de baja sin problema.

Pero si te interesa el emprendimiento, o quieres ver si lo consigo…

quédate.

Y si eres médico, quédate por si acaso. 

Probablemente el próximo mail sea sobre empezar de cero.

Este es el quinto proyecto que dejo. Por decisión propia o por factores externos.

Igual te sirve si estás en ese punto en el que quieres cambiar…

pero no te atreves.

Un abrazo grande

Oscar